Nos sentamos en el sitio más insospechado.
Miramos los tristes vasos de cartón.
El azúcar.
Las cucharas.
Nuestras caras.
Hablamos de nuestras vidas.
Del mundo.
Del trabajo.
Del futuro, del quizás, del "mañana..."
Y en un momento, casi sin darnos cuenta
el cristal se rompe
No hay comentarios:
Publicar un comentario