Para subir a tu balcón en Plaza Nueva, cantaba Él. Nunca lo entendí porque tú no vivías allí. Ni tu balcón daba a la calle. Pero en estos días grises me acuerdo de Ti. Esta maldita guitarra me hace recordar fragmentos e ideas que desterré hace tiempo, aventuras del pasado que nos hicieron ser quienes somos pero no quienes seremos. Y miro por la ventana preguntándome cómo era subir a aquel balcón, imaginando que me abrías, me mirabas y abrías la boca.
Y me dijistes que llovía
No hay comentarios:
Publicar un comentario