lunes, 10 de junio de 2019

Saludábamos al camarero (7)

Los cambios son necesarios pero no



Permanecíamos brazados. Hacía frío. Así entraban en calor nuestros cuerpos, desnudos solo a medias, apenas lo justo para amarnos torpemente pero con la eficacia de quienes se conocen en su estructura superficial y en la profunda.



Nos solíamos quedar dormidos así, en la hierba, y acabábamos manchados del olor a rocío, de humedad y sexo. Nos despertaban los ruidos de la ciudad inquieta.



caer en la rutina que todo lo mata

martes, 4 de junio de 2019

Saludábamos al camarero (6)

Contemplo ahora la habitación vacía y me

Hartos de jugar nos retirábamos a la hierba, cobijados de las miradas de nadie por los árboles, y follábamos. Para entrar en calor, decías. Hacía frío, sí. Tu expresión queda para siempre en mi memoria. Jamás he vuelto a ver gesto tan sincero de placer.

Fingías bien, supongo.

digo que todo va a estar bien