jueves, 24 de octubre de 2019

La duodécima noche III

Las nubes me miran sin que me dé cuenta, enfrascado como estoy en la contemplación de las horas más lentas del día. Juegan a esconderse tras las serranías del este, a huir de los últimos rayos de luz y a dibujar criaturas imposibles de gris algodón. Y yo, enfrascado como estoy en la contemplación de las horas más lentas del día, me pierdo el espectáculo.
Málaga