domingo, 15 de julio de 2018

Tardes como ésta

Saberte eterno al terminar de bailar el sábado por la noche.
Confirmar tu mortalidad al amanecer en una cama ajena.
Recobrar de nuevo la divinidad al ver aparecer entre las sábanas ese culo que pensabas que habías soñado.
En tardes como ésta, muertos ya los dioses, nos recordamos que hubo un tiempo en que íbamos a misa

No hay comentarios:

Publicar un comentario