En casa de la abuela sigue el aroma a café recién hecho aún horas después de bebido. Queda una extraña calma tras la discusión. Una relación se rompe y todos la aceptan como inevitable. A fin de cuentas, si la decisión es ajena o divina nos quita responsabilidad. ¿No es eso lo que siempre buscamos?
La alarma suena anunciando la hora de despertar. A estas alturas de la historia es completamente innecesario
No hay comentarios:
Publicar un comentario