Me encuentro, como casi siempre
(Como casi nunca) recordando como si lo viera ese lugar donde nunca sabré si fuiste tú.
En mi letra aparece así escrito.
Tu coche rojo, tu pelo, una matrícula que no me aprendí y mi corazón que se acelera.
Debí haberte embestido por detrás para que intercambiáramos los números de teléfono de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario